El grupo Apoyo

Felipe Ortiz de Zevallos era un pequeño atormentado. Tenía un severo problema en la vista y temía quedar cegado antes de terminar la primaria. Para la mitología privada de este personaje, aquel defecto representó una característica fundamental para determinar su carácter. Porque FOZ --como llaman al economista que hizo de la estadística un faro (como su logotipo) que echó luz sobre lo desconocido-- vive obcecado respecto al futuro. Aquellos que lo conocen dicen que FOZ es un visionario: ve mejor que cualquier sujeto con vista 20/20. Hace 30 años (diciembre de 1977), FOZ profetizó que se estaba por desatar una crisis sin precedentes. FOZ tenía una disyuntiva: asumir un cargo en una gran empresa o prevenir del peligro a los pocos empresarios que sobrevivían a la dictadura militar. Treinta años más tarde, en su oficina, con una vista panorámica de toda Lima, es casi redundante afirmar qué camino tomó.

El Grupo Apoyo comenzó como un boletín informativo dirigido a empresarios. Escrito por tres jóvenes economistas en aceradas máquinas de escribir, "Perú Económico" --como se llamó aquel boletín-- se transformó en un documento imprescindible, como respirar, para tomar decisiones acertadas. Ahora, el grupo Apoyo reúne a nueve empresas que brindan distintos tipos de consultoría, desde investigación de mercados hasta asesorías para incrementar la competitividad y la rentabilidad de una organización. Actualmente, Álvaro Delgado Aparicio ha tomado la posta que dejó FOZ al frente de Apoyo. Paradójicamente, ADAL--como le dicen a Delgado Aparicio en esta isla donde todos se llaman con las siglas de su nombre-- acababa de cumplir dos años el mismo día en que se fundó Apoyo.

¿Por qué fundó Apoyo en un momento tan complicado, en plena dictadura militar, con un empresariado amenazado de ser estatizado por los militares?
FOZ: Entonces, más que un boletín éramos una iniciativa. El objetivo era informar en un contexto en que la empresa estaba totalmente tomada por el gobierno y venía acumulando una crisis que efectivamente iba a explotar. No se hizo un estudio de mercado para saber si nos iba a ir bien; solo era una manera de contribuir con el país. Éramos un faro que daba luz, para informar mejor y de manera confiable para que se tomaran buenas decisiones.

ADAL: Se controlaba la información. A partir de eso se generó una necesidad: tener información confiable. Te preguntas ¿cómo ayudo a mis clientes potenciales a que tomen una decisión?

Usualmente las empresas que cumplen un aniversario se van de farra, pero ustedes han sacado una revista que habla de cómo serán los próximos 30 años.
FOZ: Existe un desafío grande de tipo generacional. Si comparas a los que tenemos más de 50, que son los que dirigen empresas, con los de menos de 30, existe un déficit en la capacidad de instrumentación. Las empresas que se proyectan a futuro tienen que encontrar un diálogo con profesionales más jóvenes para proyectar el éxito, la vigencia de sus valores. Lo tradicional es hacer una fiesta para celebrar lo que pasó, pero corremos el peligro de no mirar hacia delante.

¿Hace 30 años cómo se imaginaba el futuro de Apoyo?
FOZ: Empecé con tres personas. Yo hacía toda la publicación y la llevaba a la imprenta. Era un proceso complejo; no había computadoras. La más alta sofisticación era una máquina de escribir eléctrica. Era difícil ver lo que íbamos a hacer en 30 años. La futurología ha ido cambiando. En este momento suponer que podamos imaginarnos acertadamente qué viene en el futuro es un poco limitante. Tienes que ser libre respecto a la libertad para imaginarte cosas, avanzar con criterio para ver adónde te va llevando el camino. Uno tiene que avanzar sin temor de terminar en un lugar distinto de donde soñó. Tener confianza en las circunstancias es estimulante.

¿Por qué las encuestas se hicieron tan importantes para Apoyo?
FOZ: Empezamos en el mundo de las encuestas porque el Perú es un país muy segmentado, distinto, y muchas veces uno cree que todos son como los que están cerca de uno. Cuando salgo con Alfredo Torres, las encuestas en el Perú buscan obtener estadística e información de cómo somos y cómo nos sentimos. En los 70 el debate estaba ideologizado y cargado de muchos prejuicios. No se equilibraba con lo que la gente quería. Las encuestas son una herramienta poderosa para cubrir esa necesidad.

¿Cómo era el empresario peruano hace 30 años?
FOZ: Muy marcado por un gobierno militar. Mientras el mundo avanzaba a la globalización, el modelo del gobierno militar era muy aislado, tremendamente nacionalista. Creo que era alguien muy controlado. No podías tener dólares. Todos los fines de año tenías que hacer un presupuesto para saber cuántos dólares ibas a usar el año siguiente. Imagínate ahora, antes de fin de año, acercándote a un banco y declarar cuántos dólares vas a utilizar en el 2008. Se requiere libertada para progresar. Era un empresariado menos libre, más concentrado, más ideologizado.

¿Cómo es el empresario 30 años después?
ADAL: Más globalizado, más creativo, menos temeroso. En las elecciones de EE.UU. el más joven de todos, Barack Obama, difiere de los mayores en ese punto de vista, y lo plantea en sus debates. Señala que los mayores andan muy ideologizados. Si está a favor o en contra, si es sí o es no. Bueno --dice él-- sobre temas como comercio y salud, que toma un poco de esto y un poco de lo otro, creo que esos cambios se están empezando a notar en las generaciones más jóvenes.

¿Qué paradigmas se han roto en estos últimos años?
Primero, que no se necesita proteccionismo para competir. Si uno mira en los 90, entran los bancos extranjeros. Muchos creían que se iban a imponer sobre los bancos locales, cosa que no sucedió. El Banco de Crédito sigue siendo el que tiene más mercado. Segundo, existe una mayor conciencia de la necesidad de tener un clima no tan disciplinado. Más libre, más creativo. Hace 30 años, las empresas tenían un manual de funciones y había que cumplirlo. Uno sabía quién era su jefe y cuáles eran sus tareas. Ese modelo ya caducó. El tercer paradigma roto es el de la capacitación. Hace 30 años salías de la universidad con tu título de ingeniero y era suficiente. Ahora no basta con eso porque existen más competidores con más tecnología. Permanecer actualizado es una diferencia significativa.

¿Qué paradigmas nos faltan romper para seguir creciendo?
ADAL: No tenerle miedo a imaginar, a jugar con ideas, con alternativas, con opciones. Muchas organizaciones tienen estructuras y formatos, y las personas deben acostumbrarse a eso. Pero muchas veces estas estructuras no permiten que cada uno desarrolle sus talentos. El cambio más importante que se debe dar es la generación de espacios físicos y emocionales en los que diversos talentos, tanto mayores como jóvenes, interactúen sin temor a cometer errores. La gente evita probar por miedo; eso afecta el proceso de innovación que uno puede tener.

¿Qué debe hacer el empresario para superar las crisis que nos han sobrevivido en estos 30 años?
FOZ: Los últimos años han sido difíciles para hacer empresa. Yo le tengo mucha fe al relevo generacional que se va a empezar a dar en el sector empresarial. La vinculación con la sociedad, apoyar la educación, el vínculo con las comunidades, implica un nuevo modelo, diferente del tradicional, en el que las empresas miraban dentro de sí mismas, y no se preocupaban por la relación con la sociedad. Hace 30 años existía un sector público, uno privado y una sociedad civil. En el mundo moderno, estos tres sectores empiezan a interceptarse. Bill Gates deja Microsoft para tratar de mejorar la salud en África. Ese es el modelo del futuro, el del empresario que no solo desarrolla su empresa sino que también contribuye con la sociedad.

Existe un grueso de empresarios que todavía ve con buenos ojos gobierno como el de Fujimori, por esa apertura de la economía, a pesar de la corrupción. ¿El empresario del futuro va a reemplazar a ese que en los 90 era capaz de sentarse a arreglar cuentas con Montesinos?
FOZ: Ese es un tema complejo. Falta recoger más información, que seguramente saldrá a flote en los juicios. Pero si se tiene en cuenta que el proceso de corrupción fue exponencial, que es normalmente propio de un gobierno autocrático, creo que la corrupción del último año no fue una constante.

Álvaro, ¿imagino que tú piensas diferente?
ADAL: Creo que más que nunca se valora la transparencia en las empresas. Existen políticas del gobierno corporativo; lo ves en muchas empresas. Las cuentas claras son fundamentales para el crecimiento.

Haciendo uso de sus habilidades en la futurología, ¿cómo se imagina el Perú en 30 años?
FOZ: Primero, un país que va a superar una etapa de turbulencia y desconcierto, cuando se logre un ingreso per cápita de US$5.000 y una pobreza menor al 30%. Eso se puede lograr antes de llegar al 2011. Será una base que permita no tenerle miedo al futuro. No hay razones para no pensar que en 30 años no vamos a ser una sociedad adaptada, culturalmente moderna, universalmente conectada.

ADAL: Sería 'bacán' modernizar el Estado con una generación de treintañeros que creen los espacios para la eficiencia, la competitividad.

Pero Alan García era un treintañero cuando llegó al aparato estatal y mira lo que pasó.
Ciertamente, existe un trauma. El aparato estatal sigue basado en procedimientos más que en resultados. No deberíamos estar tan preocupados de quién es el ministro de qué. Lo más importante es saber quiénes son sus subdirectores, para mejorar la calidad de la inversión.

¿El boletín informativo es muy diferente a la revista "F30"?
FOZ: Definitivamente. Esta revista ("F30") es más un trabajo de Álvaro. Yo ya vengo a Apoyo solo un día al año, por mis compromisos de embajador. Pero ver el futuro siempre es un ejercicio estimulante, sobre todo para ver distintos factores que ayuden a visualizar un futuro mejor.

LA FICHA
Nombre: Felipe Ortiz de Zevallos
Apodo: FOZ
Profesión: Ingeniero industrial
Edad: 60 años
Situación familiar: Soltero
Cargo: Presidente de directorio.
Organización: Grupo Apoyo
Estudios: Universidad Nacional de Ingeniería

Nombre: Álvaro Delgado Aparicio.
Apodo: Adal.
Profesión: Economista.
Edad: 32 años.
Situación familiar: Soltero.
Cargo: Gerente general y director gerente.
Organización: Grupo Apoyo.
Estudios: London School of Economics.

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