Así Sería el Jorge Chávez

En realidad, más que decir que el aeropuerto Jorge Chávez tendrá una segunda pista, quizá se debería decir que habrá un nuevo aeropuerto, y que éste tendrá dos pistas, una de las cuales será la del actual terminal.


Ello, a la luz de los grandes cambios que se vienen, y que se evidencian en los dos renders que acompañan la presente nota. La magnitud de los mismos explicaría por qué la concesionaria Lima Airport Partners (LAP) se toma su tiempo para definir el momento de inicio de los trabajos, pese a la impaciencia de muchos. Es que no se trata simplemente de construir una nueva pista, sino de levantar un gran complejo aeroportuario que, con excepción de la pista actual, será totalmente nuevo. Y, como sabemos, las inversiones, sobre todo cuando son cuantiosas, necesitan condiciones adecuadas, siendo la más importante que haya una demanda mínima que justifique acometer una empresa de tal envergadura.

No dudamos que ello ocurrirá en un tiempo no muy lejano, quizá antes del previsto año 2014, pues el movimiento aeroportuario venía mostrando, hasta antes de la crisis internacional, una interesantísima dinámica, que seguramente retornará muy pronto. En todo caso, estando a la espera de ese momento, y para tomar nota de algunas particularidades del nuevo aeropuerto, podemos dar un vistazo a su probable diseño, tomando como fuente a la propia LAP, de acuerdo a un documento del año 2007 del Ministerio de Transportes y Comunicaciones.

Para empezar (ver el siguiente gráfico), la entrada ya no será por la avenida Faucett, sino por la avenida que da hacia el río Rímac, sobre el cual se construirá dos puentes.


Avanzando entre las dos pistas de aterrizaje, se atravesará una amplia zona de estacionamiento y se ingresará a la nueva terminal, que atenderá tanto los vuelos nacionales como los internacionales.

Ésta será bastante más grande que la actual, y con un diseño muy diferente, pues no será alargada, sino con forma de una letra H, cuyo centro será el núcleo para el movimiento de los viajeros y del público. Esta distribución permitirá minimizar las distancias peatonales, beneficiando especialmente a quienes deben hacer conexiones de vuelos. Las salas de embarque estarán en todos los lados de la H, que, en los momentos de gran movimiento, estará totalmente flanqueada por un elevado número de aviones, cada uno de los cuales dispondrá, lógicamente, de su correspondiente manga de abordaje.

Al frente de esa terminal, y exactamente entre las dos pistas, se ubicará la nueva torre de control, que lucirá muy diferente a la actual. Junto a ella habrá una estación de rescate y extinción de incendios.

La pista nueva, si bien será paralela a la actual, estará situada un poco más al norte.

En cuanto a las instalaciones que actualmente empleamos, correrán distinta suerte. Algunas seguirán operando normalmente, otras pasarán a tener una función distinta, y algunas de ellas desaparecerán. La terminal de pasajeros, por ejemplo, quedará desactivada, en tanto que la zona de parqueo pasará a ser exclusiva de los empleados del aeropuerto. El hotel Costa del Sol-Ramada, si bien ya no estará tan próximo a la zona de movimiento de pasajeros, seguirá siendo insustituible como establecimiento de hospedaje cercano y de calidad.

El exitoso complejo de tiendas actual, denominado Perú Plaza, será replicado y repotenciado en la nueva terminal, bajo la denominación de Perú Plaza II. Similar labor de repotenciación se hará en el servicio de carga aérea rápida tipo courier y carga combinada aeromarítima, lo que sin duda será apuntalado por el dinamismo de las empresas del ramo, muchas de las cuales tienen excelentes instalaciones en las inmediaciones del aeropuerto.

Dado que muchas de las referidas instalaciones o actividades (entre las cuales, además, se debe mencionar las de administración, carga y cocina aérea) quedarán separadas de la nueva terminal, pues se interpondrá la actual pista de aterrizaje, se prevé la construcción de uno o más pasos subterráneos de interconexión entre ambas áreas.

Además, aprovechando la cercanía del puerto del Callao, en el lado oeste del complejo aeroportuario se pondría en servicio una terminal bimodal aire-mar, destinada a operar como una pequeña zona franca.

Como vemos, se anuncia novedades interesantes en el Jorge Chávez. Esperaremos el paso del tiempo para ver si se concretan.

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