Lo que se Espera en el 2008

En el año que se inicia, los peruanos esperamos que, tal como en el 2007, las cosas continúen mejorando en lo económico y social. Para asegurarnos de que ello ocurra, será indispensable concretar algunos pasos. En tal sentido, estaremos a la expectativa, entre otras cosas, de dos importantísimos acontecimientos, capaces de contribuir con ese objetivo. Estos son:

  1. La Cumbre de la APEC (Asia-Pacific Economic Council). La reunión que anualmente lleva a cabo el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, esta vez se realizará en nuestro país. Será la cita de personalidades más grande jamás realizada en el Perú, pues participarán en ella los presidentes y jefes de gobierno de potencias tales como Estados Unidos, Rusia, Japón, China y otros grandes países que constituyen hoy el núcleo del dinamismo económico mundial. Para nuestro país, esta cita, a realizarse en noviembre, será una vitrina de primerísima importancia, en la que podremos mostrar al mundo nuestros avances y dar a conocer nuestras perspectivas y potencialidades.



  2. Cumbre 2005 de la APEC en Corea. Se aprecia al ex presidente Toledo.

  3. El otorgamiento del Grado de Inversión. Aunque la canadiense Dominion Bond Rating Service (DBRS) ya nos lo otorgó, aún falta que lo hagan Standard & Poor's, Fitch y Moody's. Las dos primeras nos califican actualmente con el rating BB+, a un sólo escalón de dicha meta, en tanto que la tercera nos califica en el rating Ba2, a dos pasos de ella. Lograr dicho galardón significaría dejar de ser considerado un país de grado especulativo, para pasar a ser uno donde se puede efectuar, con toda confianza, grandes inversiones de largo plazo. Actualmente, en América Latina, sólo Chile, México y Colombia tienen el investment grade.


Obviamente, aparte de los hechos mencionados, nuestro país espera que en el nuevo año le sigan sonriendo las buenas cifras macroeconómicas. Aparentemente, así será, a decir de los principales analistas del medio.

En tal sentido, se espera que el PBI crezca 6% o más, lo que parece altamente probable, dado que las inversiones entrarán en una fase de clímax, ante el inminente inicio de las exportaciones a Estados Unidos en el marco del TLC.
También se prevé que la inflación retorne a niveles más normales, del orden del 3%, luego del hipo del 2007, y que nuestra moneda no varíe mayormente respecto de su nivel actual (de 3 soles por dólar) o que más bien se revalúe levemente frente a la moneda norteamericana.

Asimismo, se espera que las exportaciones se incrementen en 10% o más (no sólo por efecto de los precios, sino también de los mayores volúmenes), acercándose a los US$ 30 mil millones, monto al que también deberán acercarse las reservas internacionales (otorgando así una eficaz cobertura al sector externo). La cuantía de las RIN resultará clave a lo largo del año, pues la crisis hipotecaria norteamericana podría entrar en su período más álgido.

Un punto central en este compendio de proyecciones es que el manejo fiscal siga siendo responsable, con el objeto de mantener un resultado levemente positivo o equilibrado, o, en el peor de los casos, un déficit manejable.

De otro lado, se espera que la Bolsa de Valores retome la senda del crecimiento acelerado, de la mano de la inminencia del TLC con Estados Unidos y el Grado de Inversión. La recuperación del mercado bursátil contribuirá significativamente al incremento de los fondos mutuos y de pensiones, los cuales, a su vez, permitirán apuntalar las inversiones de largo plazo. Sin embargo, un agravamiento de la crisis norteamericana, con una secuela recesiva en ese país, y la consecuente ralentización del crecimiento chino, podría repercutir en nuestro mercado de valores. Confiemos en la enorme dinámica de este último país y esperemos que ello no ocurra.


En cuanto al empleo, se espera que se acelere frente a las tasas actuales (que aún resultan muy insuficientes), con el objeto de mejorar sustantivamente los niveles de ingresos. La elevación de la remuneración mínima vital a 550 soles es un buen paso en tal sentido.

La inversión pública debe ser mejorada significativamente, para evitar que se repita la paradójica y desafortunada experiencia del 2007, en que, existiendo recursos, no fueron empleados, por la falta de proyectos adecuados o incapacidad burocrática.

La lucha contra la pobreza, que ya está dando resultados, gracias a programas como Juntos y Crecer, debe ser intensificada, para cumplir con las metas trazadas de reducir ésta al 30% de la población.
Los programas de lucha contra el analfabetismo, que están teniendo gran éxito, especialmente en los departamentos más pobres, tienen que seguir siendo apoyados firmemente, para lograr el ansiado objetivo de erradicar, en el año 2011, este terrible mal social.

Confiemos en que todas las expectativas respecto de éstos y otros indicadores sean adecuadamente satisfechas.

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