Las Cartas Jugadas por Cencosud para su Desembarco y Residencia en Perú


El aterrizaje del conglomerado en tierras peruanas ha tenido mucho de estudio y planificación antes que un acelerado plan de expansión, previendo las sensibilidades nacionalistas que podrían haber aflorado, por ejemplo, en el primer Corso (desfile) de Wong a su cargo, hace tres semanas.

Hace tres semanas, Horst Paulmann estuvo en Lima. El domingo 13 de julio fue el encargado de encabezar el Corso, el tradicional desfile de carros alegóricos conmemorativo de las Fiestas Patrias peruanas, que hace dos décadas organiza la Corporación Wong en Miraflores.

El evento -en el que el controlador de Cencosud estuvo siempre acompañado por los hermanos Eduardo y Erasmo Wong- fue objeto de una delicada planificación. Cómo no, si es el primero que organiza la supermercadista de la mano de su nuevo dueño, con la consecuente presión por las sensibilidades nacionalistas que podía despertar la celebración en esta ocasión.

Al final, Cencosud pasó la prueba, no sin antes acordar no hacer el Paseo de la Bandera, como era la tradición en medio del desfile. Sí, en cambio, sustituyeron esta parte del espectáculo por un desfile de los trabajadores vestidos con los colores patrios.

"No fue trivial. Estuvieron mucho tiempo tratando este tema. Fueron grandes desafíos", dice un directo conocedor, quien explica que tanto este evento como la fiesta de los trabajadores del 1 de mayo se llevaron parte de la planificación en estos siete meses al mando de Wong, como forma de garantizar que se mantendría la cultura organizacional que existía en la corporación.

"Juan Manuel Parada pasa mucho tiempo en terreno, en las tiendas", explica otro cercano, quien alude además a la figura importante que ha desempeñado Horst Paulmann, con un estilo muy similar al que imprimía Erasmo Wong en el pasado, por su carisma y visión de negocios similar.

Equipo multinacional

Hasta la fecha, más que proyectos de ampliación, Cencosud ha concentrado esfuerzos en armar la plana ejecutiva tras el traspaso de la propiedad, proceso en el que se han ido llenando los cargos con un staff verdaderamente multinacional, concordante con la impronta latinoamericana que ha seguido el grupo en los mercados en los que participa.

A la llegada del argentino Juan Manuel Parada a la gerencia general de Wong Perú, se sumó la del también argentino Walter Ceballos a la gerencia de operaciones -quien a la fecha se desempeñaba en el equipo Jumbo Chile-; Alejandro Arruiz, también argentino, en el área comercial de alimentos. Y a administración y finanzas arribó el ecuatoriano Matías Holzapfel, quien antes se desempeñaba en Chile, en la división inmobiliaria. El resto de los puestos en Wong se mantuvieron con el staff antiguo (recursos humanos, planificación comercial, marketing, logística y comercial no alimentos).

Para la llegada de Paris, en tanto, arribó a Lima Renzo Paonessa, de nacionalidad peruana, y para el área proyectos inmobiliarios, Juan Pablo Escudero. En retail financiero, Mario Campodónico.

Aunque en Perú se da por hecho que las aperturas de Paris vendrán para la campaña del Día de la Madre 2009, el grupo no se calza con fechas.

El rumbo de los Wong

Tras la venta del supermercado, los hermanos Wong están potenciando sus negocios inmobiliarios. A través de la sociedad W Administración y Servicios, están con un plan de inversión de US$ 80 millones, que incluye dos complejos interconectados: el mall Plaza Norte y el Gran Terminal Terrestre, que busca erigirse como el mayor lugar de trasbordo interurbano nacional e internacional para la zona norte de Perú, con hotel incluido. En paralelo, están potenciando su negocio azucarero, a través de Agroindustrial Paramonga, con la idea de ampliarse hacia el etanol.

Los hermanos también participan del negocio del pisco (Estirpe Peruana) y de la exportación de productos del mar (Prisco).

Fuente; diario El Mercurio de Chile – www.elmercurio.com

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