El primer comprador de artesanías que tuvo Luis Sala fue un puertorriqueño que conoció en Miami y quien nunca más le volvió a comprar. ¿La razón? Sala dice que le vendió a un precio muy alto 100 piezas de cerámica, y que eso no fue por viveza o criollada sino porque aún no conocía bien el negocio. Este incidente lo impulsó a pasar de la venta de piezas de Chulucanas a crear sus propios diseños, bajo el mismo estilo, y producir.
Luego de haber sido visitador médico durante trece años, conoció en un viaje a Piura el arte de Chulucanas y fue allí donde compró los cuatro primeros jarrones con los que viajó a Estados Unidos. Hoy con una marca ya constituida (Kalpa) vende 4.500 piezas al extranjero y 1.500 en el mercado interno. En el 2004, sin ningún cliente aún, su esposa (abogada especialista en comercio exterior) le aconsejó que fuera a Prompex y allí se capacitó y viajó con sus diseños en 3D a California Gift Show, su primera feria internacional. Allí estableció contacto con importadores y así exportó 200 artesanías que mandó a producir a un taller de Piura.
Sin embargo, para seguir creciendo sabía que era necesario producir y no tercerizar, por esa razón en el 2005 se asoció con un artesano de Chulucanas, quien tenía toda la experiencia en la elaboración de estas piezas. "Yo me encargo de darle un valor agregado a las artesanías en diseño, forma, acabado y presentación", dice.
Para Luis Sala es muy importante darle un lugar a su marca en el mercado de las artesanías, una de sus últimas innovaciones fue colocar aplicaciones de plata y ahora está produciendo cerámicas no solo decorativas sino también utilitarias. El año pasado participó en cuatro ferias de venta al detalle en Lima y hoy las artesanías Kalpa ya se venden por temporadas en una tienda por departamentos de Lima. Ahora el reto es introducir su producto durante todo el año en supermercados y tiendas de decoración.
Luego de haber sido visitador médico durante trece años, conoció en un viaje a Piura el arte de Chulucanas y fue allí donde compró los cuatro primeros jarrones con los que viajó a Estados Unidos. Hoy con una marca ya constituida (Kalpa) vende 4.500 piezas al extranjero y 1.500 en el mercado interno. En el 2004, sin ningún cliente aún, su esposa (abogada especialista en comercio exterior) le aconsejó que fuera a Prompex y allí se capacitó y viajó con sus diseños en 3D a California Gift Show, su primera feria internacional. Allí estableció contacto con importadores y así exportó 200 artesanías que mandó a producir a un taller de Piura.
Sin embargo, para seguir creciendo sabía que era necesario producir y no tercerizar, por esa razón en el 2005 se asoció con un artesano de Chulucanas, quien tenía toda la experiencia en la elaboración de estas piezas. "Yo me encargo de darle un valor agregado a las artesanías en diseño, forma, acabado y presentación", dice.
Para Luis Sala es muy importante darle un lugar a su marca en el mercado de las artesanías, una de sus últimas innovaciones fue colocar aplicaciones de plata y ahora está produciendo cerámicas no solo decorativas sino también utilitarias. El año pasado participó en cuatro ferias de venta al detalle en Lima y hoy las artesanías Kalpa ya se venden por temporadas en una tienda por departamentos de Lima. Ahora el reto es introducir su producto durante todo el año en supermercados y tiendas de decoración.