El negocio del Pisco.

San Vicente de Azpitia es una apacible tierra de campos agrícolas a 80 kilómetros de Lima, en el margen derecho del río Mala. Hoy no tiene más de 400 habitantes. Hace diez años, cuando Jaime Marimón llegó a esta zona para construir una casa de paseo los fines de semana, no imaginaba que unos años después otros amigos con el mismo interés de invertir en la producción de pisco se iban a unir para sacar adelante una empresa. En concursos nacionales y en el extranjero su marca El Sarcay de Azpitia ha ganado más de 40 medallas. Pero hay batallas que no son fáciles de vencer.

¿En qué momento llega a Azpitia?
Antes del 2000 decidimos buscar unos terrenos en el campo para tener una casa. Así llegamos a Azpitia. Pero como los amigos solo estaban los fines de semana, ¿que íbamos a hacer el resto de días? Compré unos lotes para sembrar uva pisquera (moscatel, torontel y albilla). Mi idea era sacar un pisco con mi nombre, que se llame Don Jaime.

¿Y pudo producirlo?
No. Produje pisco pero solo para consumo de la casa. Pero como yo, llegaron otras personas de Lima con la misma visión de producir su pisco. Un día del 2004 nos reunimos en un almuerzo, pues se había formado un grupo que se llamaba Azpitia en Acción para ayudar a afrontar algunos problemas de la zona. A algunos ya los conocía y con otros teníamos amigos en común y nos preguntamos por qué mejor no ahorramos esfuerzo para hacer pisco entre todos y en un solo alambique (algunos ya tenían el suyo pero apenas de 100 litros). Hasta entonces, cada uno sembraba su uva y hacia su pisco en pequeñas cantidades, pero solo iba al mercado de los amigos.

¿Qué pasó al inicio?
Entonces lanzada la idea, me hice cargo de preparar el plan económico. Se aprobó en mayo del 2005 y se compró el terreno para la bodega de una hectárea y media. En febrero del 2006 fue la primera destilada que hicimos de uva mollar. Este pisco lo presentamos al concurso nacional y ganamos la medalla de oro, y al año siguiente fue al concurso mundial de Bruselas y también ganó.

¿Y continúan los socios?
Si, aunque luego se incorporó Claudio Pizarro, el futbolista, que es mi sobrino, y con él somos ocho. La empresa, la bodega, y el pisco que producimos —El Sarcay de Azpitia— es propiedad de estas ocho personas.

¿Cuál es el trato entre ustedes?
Que cada uno le venda sus uvas a la bodega. Pero además era necesario mantener el mismo criterio agronómico. Contratamos un ingeniero para que se logre que todos los campos tengan un mismo trato, bajo los mismos procesos, de manera que podamos recibir uvas sanas, buenas y que den un buen pisco. Desde el 2008 ya no compramos uva a terceros. Comprábamos uva mollar al inicio, porque ninguno de nosotros la sembraba. Ahora sí. De las ocho variedades de uva pisquera que hay trabajamos con seis. No con negra criolla ni uvina.

¿Su mercado es el interno o han logrado exportar?
Hemos exportado muy poco. Nuestro objetivo es el mercado interno y estamos ubicados en un sector alto (en supermercados el precio por botella va de S/.55 a más de S/.130). En el extranjero básicamente va a los restaurantes, donde se toma como aperitivo o bajativo. Por ejemplo, los chilenos son la mitad de nuestra población y producen 50 millones de litros al año, y 49 millones se toman allí. Nosotros apenas alcanzamos cinco millones al año. Lo que ocurre con el pisco es que es una bebida cara, por los altos costos de producirla y distribuirla. El mercado interno es el que debemos hacer crecer para que el pisco tenga éxito.

¿Cuánto invirtieron en la bodega?
La inversión aún continúa. Vamos por los 400.000 dólares y el valor de la bodega con marca y todo debe andar por los dos millones. Y seguimos invirtiendo. Aquí recibimos a visitantes y turistas, les mostramos la bodega, ven el proceso de cómo se hace el pisco, lo degustan. Hay servicio de restaurante, además. Es una ruta del pisco que va más allá de una ruta geográfica. En Azpitia por lo general se sembraba manzanas y duraznos, y nosotros hemos aportado plantas para que otros agricultores siembren uva. Por una jaba de manzanas se paga 7 soles, por una de uva pueden ganar 25 soles. Suficiente para convencerlos.

¿Con qué condiciones cuenta hoy la bodega para crecer?
Siempre digo que para producir pisco necesitas paciencia, sino vas muerto. Hay cosechas buenas y malas y el 60% de un buen pisco se logra en el campo. Hoy trabajamos al 50% de nuestra capacidad de producción, pero esperamos en el 2012 comprar dos alambiques más de mil litros cada uno (adicionales a los dos que tenemos ahora) y llegar a producir 150.000 litros al año. Ahora no es momento de invertir porque el año pasado cayó un poco la demanda en el sector.

¿Qué impide hacer crecer el mercado interno?
El precio del pisco. Pese a que es un producto bandera no tiene ventajas, paga 19% de IGV, y al menos el 40% del precio de venta al público se queda entre el distribuidor y quien lo vende, sea tienda o supermercado. Las condiciones comerciales de trato con los grandes almacenes no favorecen al productor. Soy enemigo de las exoneraciones, pero en un congreso de pisco realizado en Lunahuaná yo le comenté este tema a la ministra Mercedes Aráoz y me dijo que era no negociable una disminución de impuestos. Uno puede disminuir algunos costos en la producción, el envase, la etiqueta, por ejemplo, pero no el precio de la uva. Yo con 10 kilos de torontel elaboro una botella de litro.

¿Qué alternativas tienen hoy? ¿Qué temas tratan con el Gobierno?
La industria del pisco ha estado muy desordenada. Con la Asociación Nacional de Productores de Pisco ya hemos enviado la documentación necesaria a Indecopi para hacernos cargo del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Pisco. Creemos que no hay una cabeza visible que ordene la cancha, nosotros cumplimos con tener representatividad: el 85% de la capacidad productiva de pisco en el país pertenece a empresas de la asociación. Con la administración del consejo regulador tendremos la responsabilidad de estandarizar las normas de calidad, garantizar lo bueno y sancionar lo malo. Hay 1.400 kilómetros de Lima a Tacna, en los que se produce pisco, y es imposible que el Estado pueda cubrirlos. En este caso, como empresas privadas, nosotros sí podemos.

EL PERFIL
NOMBRE: Jaime Marimón Pizarro
EDAD: 59 años.
CARGO: Gerente general
ORGANIZACIÓN: El Alambique de Azpitia produce piscos con seis variedades de uva, en más de 30 hectáreas.

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente