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Mototaxis con bioetanol


Michael Antezana y Jacques Barrueto son egresados de la Facultad de Ingeniería Química y Textil de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI). Ambos pertenecen a un grupo de estudios en biotecnología, en el cual se han desarrollado diversas investigaciones sobre biocombustibles, una alternativa menos contaminante que otras fuentes de energía tradicionales.
Antezana y Barrueto han elaborado un proyecto para producir bioetanol hidratado a partir de dos insumos muy conocidos en la agroindustria. “Es la primera vez que se combinará caña de azúcar con la levadura del pisco para producir bioetanol”, dice Antezana, quien asegura que de este producto se obtienen mejores rendimientos que con otros biocombustibles. Así se utilizará para echar a andar vehículos menores, como mototaxis y peque-peques (lanchas motorizadas para los ríos) en la selva peruana.
Quien ha ido a la selva sabe que allí existe un amplio número de mototaxis que utilizan gasolina de 84 octanos por costar menos que el resto de combustibles pero, obviamente, es muy contaminante. “Esta gasolina emite mucho azufre y plomo, pero los conductores de mototaxis la usan, porque a ellos les preocupa más su economía antes que el cuidado del medio ambiente”, agrega Barrueto.
Por no emitir sustancias nocivas, el bioetanol hidratado se presenta como una alternativa de solución para este problema. Según Osinergmin, para recorrer 360 kilómetros al día los mototaxis de la región amazónica pagan S/.9,67 por un galón de gasolina de 84 octanos. “Entonces, para que el usuario recorra la misma distancia tendría que consumir 1,3 galones de bioetanol hidratado a un costo de S/.8,47”, dice Antezana. En pocas palabras, utilizar bioetanol para sus vehículos les resultaría a los conductores más rentable.
Evidentemente, eso también ayudaría a impulsar un mercado de energía renovable que no cause demasiados daños al medio ambiente. Y es que por cada litro de bioetanol se libera 1,3 kilos de CO2 al año. “Una población estimada de 26.000 mototaxistas en Pucallpa (donde se piensa instalar la primera planta de bioetanol) podría ayudar a reducir 572 toneladas de CO2 anuales al utilizar este combustible alternativo”, indica Barrueto.
Por la disponibilidad de entrega de los insumos para elaborar el producto final, los dueños del proyecto han visto conveniente construir una primera miniplanta de bioetanol en Pucallpa (Ucayali) y a medida que crezca la demanda, levantar otras sedes en San Martín y Loreto.
Para fomentar el mercado local, la caña de azúcar se comprará a los pequeños productores de la selva que no son propietarios de grandes hectáreas de terreno. Así, Antezana y Barrueto piensan comprar aproximadamente 9.300 toneladas de caña de azúcar al año para producir 152.000 galones de bioetanol y abastecer a un mercado de 422 mototaxis en ese período de tiempo.
Esta idea de negocio ganó el premio Ciencia y Tecnología en el concurso Idea tu Empresa 2009 que organizó Techno Serve.
EN PUNTOS
1. LA LEY 28054 que se promulgó en el 2003 estableció el marco general para promover el desarrollo del mercado de los biocombustibles en el Perú, pero esta ha sufrido varias modificaciones desde entonces.
2. PARA FERMENTAR 600 litros de bioetanol los creadores del proyecto necesitan 60 litros de levadura de pisco. Este compuesto lo obtendrán de viñedos ubicados en la costa peruana.
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